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Devuélvele a tu piel esa sensación de limpieza profunda, frescura y equilibrio que tanto se nota frente al espejo. El limpiador facial sólido de carbón activado ayuda a eliminar impurezas y exceso de grasa sin resecar, para que disfrutes de una rutina más práctica, natural y consciente, pensada para cuidarte de verdad.
Un limpiador facial sólido es la versión concentrada y natural del clásico limpiador líquido o en gel. En lugar de venir en un envase de plástico lleno de agua y conservantes, llega en una pastilla compacta que activa su espuma al contacto con el agua y los dedos.
Y ahí empieza la primera diferencia: lo que aplicas sobre tu cara es producto activo, no agua diluida. Por gramo, un limpiador sólido tiene mucha más densidad de ingredientes útiles que su versión líquida.
Cuando además incorpora carbón activado de coco, el efecto cambia todavía más. El carbón activado tiene una propiedad muy concreta: funciona como un imán para impurezas. Atrapa partículas de suciedad, exceso de sebo, contaminación urbana y restos de maquillaje, y los arrastra fuera de la piel cuando aclaras.
A diferencia de muchos limpiadores químicos que cumplen esta función a base de sulfatos agresivos, el carbón activado lo hace de forma física: capta, no decapa. No altera el pH natural. No destruye la barrera cutánea. Limpia y respeta a la vez.
¿Para quién es ideal?
Y aunque está especialmente formulado para pieles mixtas-grasas, es lo suficientemente equilibrado para que cualquier tipo de piel pueda usarlo como limpieza diaria, sin riesgo de resequedad.
Un limpiador facial sólido, en formato bien pensado, no es un retroceso: es una evolución. Más densidad activa, menos plástico, mejor experiencia.
El carbón activado es probablemente uno de los activos más fascinantes que ha incorporado la cosmética natural moderna. Y el carbón activado que utilizamos en nuestro limpiador facial sólido procede de cáscara de coco, una de las fuentes más respetadas por su pureza y su poder de absorción.
El carbón activado tiene una estructura porosa microscópicamente compleja: en un solo gramo de carbón activado puede haber el equivalente a una pista de tenis de superficie interna. Esa superficie enorme atrapa moléculas de suciedad, toxinas, exceso de sebo y partículas contaminantes por una propiedad llamada adsorción (no absorción): las captura en su superficie, no las absorbe en su interior.
Al combinarlo con extracto de piña, otro activo que nuestra fórmula incorpora, el efecto se potencia. La piña contiene bromelina natural, una enzima que ayuda a una exfoliación muy suave y a mejorar la textura del rostro con uso continuado.
La combinación de carbón activado + bromelina + tensioactivos vegetales suaves crea una experiencia de limpieza que se siente profunda pero respetuosa. Tras el aclarado, la piel queda con la sensación de «vacía» que muchos limpiadores no consiguen: vacía de impurezas, no vacía de hidratación.
Y a diferencia de mascarillas o tratamientos puntuales con carbón activado, al estar integrado en un limpiador diario, su efecto se acumula con cada uso. No es un milagro de un día, es una mejora silenciosa que se hace notable a las pocas semanas.
Aunque nuestro limpiador facial sólido de carbón activado funciona para casi todos los tipos de piel, está especialmente formulado pensando en las pieles que más sufren con los limpiadores convencionales: mixtas, grasas, sensibles o con tendencia acneica.
¿Por qué estos tipos en particular?
La piel mixta tiene un problema crónico: zona T grasa, mejillas normales o secas. Encontrar un limpiador que cuide ambas zonas a la vez sin desequilibrarlas es difícil. Este limpiador sólido lo consigue gracias a su fórmula equilibrada: el carbón activado controla el brillo en la zona T mientras los aceites vegetales (uva, salvado de arroz) y la manteca de cacao mantienen la hidratación en las zonas más secas.
Las pieles grasas necesitan limpieza profunda sin caer en el círculo vicioso del «decapado y rebote». Cuando usas un limpiador demasiado agresivo, tu piel reacciona produciendo más sebo aún. El carbón activado limpia bien sin decapar, lo que ayuda a romper ese círculo a medio plazo.
Aunque parezca contradictorio, este limpiador es excelente para pieles sensibles. La razón: no contiene sulfatos agresivos, no contiene alcohol, no contiene perfumes sintéticos. Su acción limpiadora es eficaz pero no inflama ni sensibiliza. Eso sí, si tienes piel muy reactiva, prueba primero en una pequeña zona antes de uso diario completo.
Si tu piel tiene tendencia a brotes leves, este limpiador puede ayudarte a mantenerla más limpia y equilibrada en el día a día. Su acción profunda retira el exceso de sebo y suciedad que pueden contribuir a la formación de impurezas.
Aviso importante: este limpiador no es un tratamiento médico contra el acné. Si tienes acné inflamatorio severo, quístico o persistente, consulta siempre con un dermatólogo. Nuestro limpiador es un producto cosmético de cuidado diario, no un medicamento.
Pieles a las que también puede convenirles, aunque no sean su público principal:
Lo que no recomendamos: pieles muy secas o con dermatitis activa, donde un limpiador menos purificante sería más adecuado.
Un buen limpiador facial no debería limitarse a «quitar suciedad». Debería dejar la piel mejor de lo que la encontró. Por eso nuestra fórmula combina activos limpiadores con aceites y mantecas nutritivas que compensan el efecto purificante.
Ya lo hemos visto: el imán natural de impurezas. Limpia profundo sin decapar.
Aporta bromelina natural, una enzima asociada a:
Es un activo que trabaja en silencio, sin reacciones inmediatas espectaculares, pero con efectos acumulativos notables.
Uno de los aceites vegetales más ligeros que existen. Aporta:
Un aceite especialmente respetado en cosmética asiática. Aporta:
Cierra la fórmula aportando:
La sinergia entre estos cinco ingredientes consigue algo que muchos limpiadores no logran: limpiar profundo y dejar la piel cómoda al mismo tiempo. Después del aclarado, la piel se siente fresca, descansada, lista para el siguiente paso de tu rutina, no apretada ni reseca.
Eso es lo que diferencia un buen limpiador facial de uno que solo «hace su trabajo».
El aroma de nuestro limpiador facial sólido procede únicamente de aceites esenciales naturales elegidos con un propósito doble: aportar una experiencia sensorial agradable y reforzar el efecto del producto.
Juntas crean un aroma fresco, ligeramente herbal, despertador, perfecto para la limpieza de mañana. Al mismo tiempo, no es invasivo: aparece intenso durante el lavado y se desvanece poco a poco tras el aclarado, dejando solo una sensación de frescor en la piel.
A diferencia de los perfumes sintéticos que muchos limpiadores convencionales incorporan (y que pueden irritar pieles sensibles), estos aceites esenciales son los mismos que usaría una buena rutina aromática natural: respetuosos, eficaces, con propiedades reales.
Si eres de las que evitan los productos perfumados porque te marean, este tipo de aroma natural suele tolerarse mucho mejor. Es el tipo de fragancia que te despeja sin agobiar, te calma sin adormecer y acompaña sin invadir.
Cuando lees la etiqueta de un limpiador facial convencional, casi siempre aparecen los mismos sospechosos: SLS o SLES (sulfatos), alcohol denat (que reseca), siliconas (que asfixian poros), perfumes sintéticos y un envase de plástico que se renueva cada par de meses. Aquí, ninguno.
Los sulfatos generan esa espuma exagerada que asociamos a «limpieza profunda». Pero arrastran el manto hidrolipídico natural de tu piel, provocando:
Nuestro limpiador usa tensioactivos suaves de origen vegetal, que generan espuma cremosa sin agresividad. Limpian sin atacar.
El alcohol denat reseca, descompensa el pH cutáneo y, a largo plazo, puede aumentar la producción rebote de sebo. Aquí no aparece. En su lugar, encontrarás aceites vegetales y manteca de cacao reconfortando la piel.
Las siliconas dan ese «efecto inmediato» de suavidad ficticia que las pieles con poros visibles agradecen al principio… y odian al mes. Se acumulan, obstruyen, dependen de productos cada vez más fuertes para retirarse. Aquí, suavidad real procedente de los aceites vegetales, sin trucos.
Vaselinas, parafinas y otros derivados del petróleo son habituales en cosmética convencional barata. Aquí, cero. Solo ingredientes vegetales certificados.
El embalaje es compostable y reciclable. Una sola pastilla de 45 g sustituye a uno o dos botes de limpiador líquido convencional de plástico.
Cinco «sin» que cambian completamente el resultado del lavado a medio plazo.
Si nunca has usado un limpiador facial sólido, descubrirás que es más sencillo y agradable de lo que parece. En dos o tres usos, el gesto sale solo.
A las pocas semanas de uso constante, verás cambios: piel más uniforme, menos brillo en la zona T, sensación de poros más limpios, mejor textura general. No es magia: es la diferencia entre un limpiador honesto y los limpiadores convencionales.
Una pastilla de 45 g te puede durar entre 6 y 10 semanas con uso diario, dependiendo de cómo la cuides entre lavados.
Es normal que la pastilla cambie ligeramente de dureza con la temperatura ambiente: más blanda en verano, más firme en invierno. No afecta a su eficacia. Es la prueba de que es una fórmula natural.
Si has llegado hasta aquí es porque quieres un cambio real en tu rutina facial, no otro tubo más en el armario del baño.
Buscas una limpieza honesta. Una piel que se sienta verdaderamente limpia sin tirantez. Un producto que entiendas, con ingredientes que sepas pronunciar y para qué sirven. Una pastilla que deje de generar plástico cada par de meses.
Este limpiador facial sólido de carbón activado es nuestra forma de decirte: cuidar bien tu cara no necesita rituales eternos ni productos caros. Necesita los gestos adecuados, repetidos con calma, con la fórmula correcta.
Y cuando todos los pasos de tu rutina facial van en la misma dirección —el limpiador, el sérum, la crema, el accesorio—, tu piel responde. Más uniforme. Más calmada. Más viva. Más tú.
Tu piel no necesita más productos. Necesita el adecuado, usado cada día con respeto.
Atrévete a sentir kuru kuru.
Añade tu limpiador a la cesta y descubre lo que se siente al lavarte la cara con algo realmente honesto.
| Format | Sólid |
|---|---|
| Públic/edats | Adults |
| Vegà | Si |
| Envas | <<Zero waste>> |
| Orígen | Barcelona |
| Pes | 45 g |
| Tipus de pell | Greixosa, mixta, sensible, acneica |
| Certificació | Cosmos Natural |
Moja tu rostro con agua tibia.
Frota la pastilla entre las manos hasta obtener espuma o pásala suavemente sobre la piel húmeda.
Aplica la espuma en el rostro con un masaje delicado; si lo conviertes en un pequeño ritual de yoga facial, los ingredientes naturales penetrarán mejor y potenciarán su efecto.
Aclara con abundante agua.
👉 Evita dejarlo en superficies mojadas o dentro de la ducha.
👉 Guárdalo en una jabonera con drenaje o en una bolsita de algodón.
👉 Un buen mantenimiento alarga su vida útil y evita que se reblandezca.
👉 Los cambios de temperatura pueden hacer que la pastilla esté más dura o más blanda: es normal y no afecta a su eficacia.
• Producto 100% natural y artesanal.
• Certificado COSMOS Natural.
• Vegano y cruelty free.
🌿 Principales ingredientes activos
Este limpiador facial sólido combina ingredientes naturales purificantes, calmantes y nutritivos para conseguir una piel limpia, equilibrada y luminosa, respetando siempre su barrera natural.
✨ Aceite de semilla de uva
Ligero y suave, nutre y fortalece la piel sin dejar sensación grasa.
🌾 Aceite de salvado de arroz
Calma y protege gracias a sus propiedades antioxidantes y nutritivas.
🍫 Manteca de cacao
Rica en vitamina B1, nutre en profundidad, mejora la elasticidad y favorece la microcirculación cutánea.
🖤 Carbón activado de coco
Desintoxicante natural que elimina impurezas y regula el exceso de grasa facial.
🍍 Extracto de piña
Exfolia suavemente, elimina células muertas y deja la piel más luminosa.
💜 Aceites esenciales de lavanda, árbol de té y limón
Purificantes y antisépticos naturales, aportan frescor y equilibrio.
🫧 Tensioactivo SCS (Sodium coco sulfate)
De origen vegetal derivado del coco, genera una espuma suave sin resecar la piel.
🧾 INCI completo
SODIUM COCO SULFATE, ORYZA SATIVA STARCH*, KAOLIN, THEOBROMA CACAO SEED BUTTER*, STEARIC ACID, CHARCOAL POWDER, EMBLICA OFFICINALIS FRUIT POWDER, ORYZA SATIVA BRAN OIL*, VITIS VINIFERA (GRAPE) SEED OIL*, GLYCERIN, DECYL GLUCOSIDE, AQUA, CITRIC ACID, LAVANDULA ANGUSTIFOLIA OIL*, CITRUS LIMON PEEL OIL*, MELALEUCA ALTERNIFOLIA LEAF OIL*, ANANAS SATIVUS FRUIT EXTRACT*, LIMONENE**, LINALOOL**, CITRAL**
* Ingredientes de agricultura ecológica
** Presentes de forma natural en los aceites esenciales

